El Deber Ximena Gutiérrez
Las restricciones de circulación por la pandemia impulsaron el crecimiento del comercio electrónico y hoy los factores de “necesidad y comodidad” son clave para una mayor demanda de este servicio, especialmente para el público más joven que ya exige esas condiciones.
Plataformas digitales, como Facebook e Instagram, se convirtieron en las vitrinas comerciales y los conductores directos a la compra y venta de productos, principalmente de comidas y bebidas seguido de suscripciones, ropa, tecnología y otros. Asimismo, un 21% de los usuarios llegó a un producto o servicio por un anuncio en esas redes.
Por ciudad, la incidencia de compras de comidas y bebidas a través de internet es de un 34% en La Paz y El Alto; un 28% en Santa Cruz y el 21% Cochabamba. Mientras que el pago de suscripciones alcanza mayor preferencia en el departamento cruceño con el 17%; Cochabamba, con el 13% y La Paz, un 12%.
Mientras que WhatsApp, con un 17%, se ha convertido en el canal preferido para cerrar transacciones. Así lo confirma un estudio de Ariadna Comunication Group, realizado el 2020 en el eje central del país, a personas de todas las edades, con una masa más alta de participación entre los 21 y los 35 años.
Sin embargo, Mariano Cabrera, consultor de marketing, explicó que este crecimiento no ha sido exponencial ni natural, pero ha tenido un impacto muy positivo, porque ha obligado al consumidor a digitalizarse y aprender a comprar online; lo que no significa que todo el público compre bajo este sistema, pero que gran parte de la sociedad está predispuesta a hacerlo.
En su experiencia personal, durante la pandemia su firma creó entre 7 y 8 canales de e-commerce y otras empresas como PedidosYa, a través de su plataforma, tuvo picos de hasta 8.000 pedidos diarios. “Si no hubiera habido pandemia, nada de esto hubiera ocurrido y hay que buscar mantenerlo, para que siga creciendo el comercio electrónico y que el usuario pueda tener la accesibilidad de mirar una película mientras hace compras en el supermercado, a través de un servicio digital”, apuntó el confundador de TuMercadazo.com.
Ventas o promoción online
Desde la mirada de Cabrera, hay una gran diferencia entre las empresas que solo ofrecen productos online y otras que venden online. Esto último se refleja cuando un internauta busca un servicio por un canal digital y finaliza su compra desde ese mismo canal a través de pasarelas de pago como PayPal, Amazon y otros para recibir la logística.
“Mucha gente cree que vende online cuando sube un producto al Marketplace del Facebook, pero no es así, eso es como poner un anuncio en el portal de Clasificados. Vender online es muy diferente y el canal número uno es utilizar la propia tienda online. El resto de las empresas está haciendo todavía una publicidad online que termina la compra por WhatsApp a través de pagos transferencia bancaria o efectivo”, dijo el experto en e-commerce.
Esta información es sustentada por los datos del estudio de Ariadna Comunication Group, que señala que un 32% de los usuarios que adquiere productos por internet, no concreta sus pagos por esa misma vía, pues al no tener una cuenta bancaria o una app bancaria, recurre al pago físico para completar su transacción.
Y están también quienes por los mitos alrededor de fraudes por internet y el temor de no saber cómo realizar transacciones por esa vía, se convierten en las principales barreras a la hora de tomar una decisión como esta.