La banda de 6 GHz, considerada la “última frontera de las frecuencias para el mundo móvil”, está en el centro del debate por una posible subasta de la Agencia Nacional de Telecomunicaciones (Anatel) para 2026. En sus contribuciones a la Consulta Pública Nº 9, Claro, Vivo, TIM y Brisanet piden más tiempo para madurar la discusión, coincidiendo con el fin de las obligaciones de 5G. Para ellas, 2030 sería el momento ideal para la licitación.
Claro advierte sobre la necesidad de contar con una infraestructura robusta para el uso de la banda de 6 GHz para Telecomunicaciones Móviles Internacionales (IMT). “La falta de preparación puede resultar en una cobertura insuficiente y dificultades para implementar los servicios”, enfatizó.
El operador también destacó las características técnicas de la banda, señalando que ofrece un desempeño comparable al de la banda de 3.5 GHz, en cuanto al equilibrio entre cobertura y capacidad. Para Claro, ese equilibrio es fundamental para reducir la necesidad de más sitios y generar beneficios económicos y ambientales.
La empresa también elogió el “movimiento estratégico de la Anatel” al seguir la recomendación de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT) de reservar la banda para uso licenciado por el Servicio Móvil Personal (SMP).
Cautela
Para TIM, aún existen incertidumbres respecto a la disponibilidad de terminales y equipos compatibles, lo que hace precipitada la inclusión de la banda en el planeamiento a corto plazo.
La operadora también subraya que se trata de la “última banda intermedia disponible” para servicios móviles, lo que exige una precaución redoblada y un seguimiento cercano de las estandarizaciones internacionales.
La empresa elogió el cronograma de subastas de mediano y largo plazo propuesto por la Anatel, pero advirtió que “la previsibilidad regulatoria es fundamental para garantizar la seguridad jurídica y fomentar las inversiones necesarias”, sugiriendo que el enfoque se mantenga en bandas ya consolidadas, como la de 3.6 a 3.7 GHz.
Telefónica, en línea con TIM, fue sucinta al sugerir que la licitación quede para después de 2030, cuando finalicen las obligaciones de la subasta del 5G.
Brisanet, operadora regional que ingresó al mercado móvil a partir de la subasta 5G en 2021, defendió un modelo de licitación no recaudatorio, con al menos el 90 por ciento del valor convertido en compromisos de cobertura.
La propuesta de Brisanet prevé cuatro bloques de 175 MHz (tres nacionales y uno regional), con enfoque en municipios pequeños y áreas rurales. La empresa también subrayó que los compromisos deben estar alineados con la hoja de ruta tecnológica de la industria y que acuerdos como el de RAN Sharing entre grandes operadoras deben ser analizados con rigor por la Anatel.