Con la tecnología 5G, Inteligencia Artificial, Internet de las cosas y Big Data, la conectividad será ilimitada, pero para hacer de esto una realidad resulta fundamental un marco regulatorio apropiado para la era digital, de acuerdo con Leandro Demarchi, director Ejecutivo para América Latina de Tutela.
“La regulación cumple un papel importante, la tecnología avanza rápido, cuanto más expedita sea la regulación en la aplicación de políticas, optimización y redistribución del espectro será mejor, porque el papel de la regulación es clave”, afirmó.
En entrevista con DPL News, Leandro Demarchi destacó que la tecnología 5G exige que cada vez un mayor volumen de antenas y radiobases sean instaladas en lugares que cubran mayor cantidad de personas. “Los operadores deben invertir mucho más en sitios y antenas que consigan cubrir pequeñas áreas pero un gran volumen de usuarios, por lo que se van a requerir grandes volúmenes de inversión en desplegar infraestructura”.
El director de la firma de análisis de datos de telecomunicaciones enfatizó que es necesario
la reorganización y optimización del espectro y “se tiene que trabajar de cerca con los reguladores porque es crucial”.
Por ejemplo, en México, la Unidad de Espectro Radioeléctrico del Instituto Federal de Telecomunicaciones (IFT) identificó nueve bandas de frecuencia factibles para 5G, con lo cual se vislumbra como candidato a liderar el desarrollo de esta tecnología tanto en despliegue como en adopción en América Latina.
Además, México también se convirtió en el primer país en el mundo en liberar la banda de 600 MHz, lo cual da posibilidad de que se obtenga un segundo dividendo digital que, a su vez, permitirá la explotación de aplicaciones de Telecomunicaciones Móviles Internacionales (IMT) para el servicio de banda ancha móvil a través de tecnologías de quinta generación, conocidas comúnmente como 5G.
Según la Unión Internacional de Telecomunicaciones (ITU), “las velocidades serán radicalmente mayores, alcanzando un promedio de mínimo de 1 gigabyte por segundo, permitiendo la explosión en los servicios derivados del Internet de las cosas. Este paradigma supone que todo objeto físico que pueda conectarse a un sensor es susceptible de estar conectado a Internet y manejarse de forma remota vía web”.
En Tutela, Demarchi dijo que “estamos preparándonos para grandes velocidades con la llegada de la tecnología de quinta generación, habrá millones de dispositivos conectados”.
“El sector privado debe comenzar a pensar en nuevos negocios y aplicaciones que permitan que la sociedad crezca de mejor forma, de la mano de la tecnología”, dijo.