Reforma Jorge Fernando Negrete P.
“5G y su evolución tecnológica destruye el clásico concepto de empresas de telecomunicaciones y las transforma en empresas digitales”
¿El objetivo de la regulación deber ser la conectividad? Sí. ¿El objetivo de la regulación debe ser proteger la competencia? También. ¿El mercado de las telecomunicaciones ofrece nuevos servicios? Sí. Pero, las empresas de telecomunicaciones han dejado de existir.
3G. El mundo 3G era un mundo de voz, SMS, banda angosta, cable coaxial y poder móvil, una aproximación al universo digital y la oficina móvil. Fue el mundo inmediato posterior a la privatización de las grandes empresas públicas, donde la regulación buscó el acceso a la infraestructura legada y la entrada a nuevos operadores de telecomunicaciones. El más admirado regulador del mundo, Ofcom del Reino Unido, generó algunos de los conceptos regulatorios más relevantes: como la regulación ex ante, compartición de infraestructura, acceso a insumos esenciales, renta en condiciones preferenciales y separación funcional. OpenReach, de British Telecom, fue separada hace poco más de 15 años. ¿El contexto? Una Europa furiosa de competencia, integrándose y replicando la misma regulación en cada país. ¿El resultado? Un sistema de países con un mínimo de 3 ó 4 operadores por país. Más de 50 operadores y 5 grandes grupos continentales.
4G consolidó los operadores móviles de EU en 3, recurrió a la fibra óptica, redes de nueva generación, nueva inversión, abandono del legacy de cobre. Si 3G fue el triunfo de Europa en el despliegue de infraestructura y creación de nueva regulación en materia de competencia, EU se desbordó en externalidades que permitieron el nacimiento de mamuts digitales globales. La expansión global de servicios móviles democratizó el acceso a la Sociedad de la Información. Mientras EU generaba nueva inversión en redes de nueva generación y fibra óptica, Europa disminuyó sus eficiencias económicas, compartió infraestructura e invirtió menos, se descapitalizó, le faltó economía de escala. Reino Unido quedó atrapado en su regulación, mucha competencia, poca inversión, mala cobertura y baja competitividad. Un desastre.
5G es una evolución tecnológica que destruye la barrera entre lo fijo y lo móvil. La arquitectura tecnológica es un espectáculo de poderosos recursos tecnológicos y de inversión end to end, punto a punto. Los gobiernos van a tener que licitar más espectro que en toda su historia, el costo del mismo es otro espectáculo, por impagable. Fibra y radiobases: 10 veces más que los activos actuales; cómputo al borde, supercómputo, nube y Wi-Fi6 para gestionar redes inteligentes y nuevos servicios TIC.
Vamos a dar el multiplay: TV, teléfono e Internet fijo, más voz y datos móviles; uno o dos servicios de streaming, paquetes de Office, servicios de cómputo en la nube y apps de IoT, Biga Data e Inteligencia Artificial.
5G y su evolución tecnológica destruye el clásico concepto de empresas de telecomunicaciones y las transforma en empresas digitales. La regulación debe proteger la integridad de este sistema complejo de nueva infraestructura fijo-móvil, permitir su integración, no separación, estimular nuevos conceptos de calidad de servicios 5G donde la latencia y eficiencia crítica no se obtiene sólo con radiobases, sino con la eficiencia de éstas y su integración con fibra y cómputo. Los nuevos reguladores deben pensar en el futuro, los nuevos servicios y la calidad de los mismos.
El sector de las telecomunicaciones ha desaparecido y necesita nueva regulación. El sistema no aguanta “la paradoja de la regulación”, aquella que destruye la inversión y cobertura en un mercado. Una economía digital sin convergencia le quita valor al nuevo ecosistema. El mercado es dinámico y va a evolucionar por la nueva infraestructura, nuevos servicios y, al mismo tiempo, tiene menos ingresos, más inversión, altos costos de insumos (espectro). Las empresas son más frágiles, a tipos de cambio, condiciones políticas y a la carga financiera para expandirse (véase Telefónica LatAm). Necesitan escala, capital intensivo e innovación. El mercado no sólo es una estructura, es un proceso y una oportunidad que necesita nueva regulación.
Presidente de Digital Policy & Law
Twitter @fernegretep