Mientras el despliegue global de 5G sigue en marcha, la industria de las telecomunicaciones ya tiene la vista puesta en su próxima gran evolución: 5G-Advanced (5G-A). Este paso intermedio, que muchos consideran la antesala de 6G, no sólo representa una mejora técnica incremental, sino un cambio radical en la forma como las redes operan, se adaptan y responden.
Si 5G fue sobre velocidad y latencia, 5G-A se centra en la inteligencia, la precisión y la transformación del mundo real.
¿Qué define a 5G-Advanced?
No se trata de un simple cambio de nombre ni de una actualización menor. 5G-A introduce capacidades nativas de Inteligencia Artificial, integración de sensores, mayor soporte para escenarios de alta movilidad y automatización avanzada de redes. En conjunto, conforman una infraestructura mucho más adaptativa y lista para los retos de las siguientes décadas.
Líderes que están impulsando 5G-A
– Huawei: promueve su visión 5.5G con RAN inteligente e IoT pasivo.
– Ericsson: enfocado en redes energéticamente eficientes, Edge AI y conectividad empresarial en tiempo real.
– Nokia: potencia su Cloud RAN y redes Digital Twin mediante APIs Network-as-Code.
– ZTE: desarrolla superficies inteligentes reconfigurables y conectividad con capacidades de sensado.
Impacto empresarial: casos de uso concretos
– Manufactura: líneas de producción totalmente automatizadas con latencias de milisegundos.
– Retail: análisis de video inteligente en tiendas, inventario en tiempo real y señalética digital inmersiva.
– Salud: cirugías remotas, monitoreo de pacientes con IoT pasivo y diagnóstico más preciso.
– Logística y transporte: coordinación de tráfico, vehículos conectados y entregas con drones.
– Energía: detección de fallos en tiempo real, mantenimiento predictivo y gestión sostenible de infraestructura.
¿Y en la vida cotidiana?
5G-A no sólo será más rápido: hará que el mundo funcione de forma distinta. Entre sus beneficios para el usuario común:
– Realidad Aumentada/Virtual fluida en entretenimiento y formación.
– Ciudades más seguras y eficientes, con sensores conectados para energía, seguridad y tráfico.
– Vehículos y carreteras más inteligentes con infraestructura conectada.
– Experiencias móviles mejoradas incluso en estadios o trenes.
– Servicios bancarios, de streaming y atención al cliente más inmediatos gracias a inteligencia en el borde.
Reflexión regulatoria: el espectro como motor de desarrollo
La verdadera adopción de 5G-A dependerá no sólo de la tecnología, sino de un entorno regulatorio adecuado. En este sentido, el nuevo enfoque del gobierno mexicano de priorizar la cobertura y el
desarrollo económico sobre la recaudación en la asignación de espectro radioeléctrico es un cambio de paradigma positivo.
Este modelo busca impulsar el despliegue en zonas rurales, sectores productivos y verticales industriales clave como la manufactura, la minería, la logística o el agro. De concretarse, abrirá nuevas oportunidades para que 5G-A no sólo sea viable en las grandes ciudades, sino en todo el ecosistema productivo del país.
México tiene hoy la oportunidad de posicionarse como líder regional en la adopción de esta tecnología avanzada, siempre que se facilite el acceso a espectro, se impulse la innovación en aplicaciones y se fomenten alianzas entre el sector público, privado y académico.
Reflexión final
5G-A es la generación donde las redes cobran inteligencia real. Si 5G conectó el mundo, 5G-Advanced hará que ese mundo entienda y actúe sobre lo que sucede.
Para México y América Latina, este es un momento clave: empezar a desarrollar casos de uso y alianzas alrededor de 5G-A posicionará a la región no sólo como consumidora, sino como protagonista en el futuro de las telecomunicaciones.
