Solo la política digital generará bienestar, inversiones y reactivar la economía.
Estados Unidos (EUA) terminó el año imponiendo una sanción máxima, nunca antes vista, a la Unión Europea. Tomó medidas decisivas “contra cinco personas que han liderado esfuerzos organizados para coaccionar a las plataformas estadounidenses a censurar, desmonetizar y suprimir los puntos de vista estadounidenses. Estos activistas… han promovido medidas de censura por parte de Estados extranjeros, en cada caso dirigidas contra empresas estadounidenses. El Departamento de Estado ha tomado medidas para imponer restricciones de visado a los agentes del complejo global industrial de la censura”.
Así, Thierry Bretón y Margaret Vestager, entre otros, perdieron su visa americana. Breton (expresidente de France Telecom, ex Comisario europeo de Mercado Interior y ex ministro de economía de Francia) y Vestager (comisaria de Competencia y vicepresidenta primera en la Comisión Europea) lideraron un momento de profunda hostilidad hacia las empresas de tecnología digital americana en Europa.
Europa las persiguió los últimos 8 años. Apple, Amazon, Google, Meta, Microsoft y Qualcomm han recibido multas que van desde cientos de millones hasta miles de millones de dólares por motivos fiscales, de competencia económica, protección de datos personales, protección al consumidor, libertad de expresión, mercados y servicios digitales y las respectivas en materia de Inteligencia Artificial (IA) y derechos digitales. ¿El resultado? La reducción, cancelación de inversiones y de despliegue de tecnología. EUA se siente agredido por Europa.
Breton y Vestager fueron impulsores de las leyes de Servicios y Mercados Digitales (DSA y DMA) que imponen estrictos requisitos a las grandes plataformas tecnológicas (incluidas Meta, Google, X, entre otras) para combatir el contenido ilegal y la desinformación. Su postura crítica fue al “poder excesivo de las grandes tecnológicas americanas”. Vestager ha sido apodada el “terror de Silicon Valley”.
En un tour muy extraño, Vestager visitó la sede de las empresas de tecnología en California, donde invitaba, con severidad, a cumplir con regulación firme (DMA y DSA), competencia justa, regulación de la IA y soberanía digital europea y, al mismo tiempo, las invitaba a invertir: palo y abrazo.
El presidente Macrón de Francia señaló “Francia denuncia las decisiones de restricción de visados tomadas por EUA contra Thierry Breton. Estas medidas suponen intimidación y coerción contra la soberanía digital europea”. El secretario de Estado de EUA, Marco Rubio, respondió: “durante demasiado tiempo, ideólogos europeos han liderado esfuerzos organizados para coaccionar a las plataformas norteamericanas y castigar las opiniones estadounidenses a las que se oponen. La administración Trump ya no tolerará estos atroces actos de censura extraterritorial”.
A la acción de censurar o atacar a las plataformas de tecnología digital en cualquiera de sus formas, EUA le ha denominado “complejo industrial de la censura global”.
La regulación de las plataformas digitales tiene como base la habilitación de los derechos humanos en el mundo digital y la libertad de expresión. EUA lo comprende bien. Europa es hija de Grecia, Roma y reivindica su interpretación. Pero hoy queda claro que los derechos humanos son polisémicos. Como la democracia, significan distintas cosas para diversas personas en diferentes partes del mundo.
¿Por qué pasó esto? Las redes de telecomunicaciones son las culpables, se convirtieron en el “sistema nervioso de la civilización” (Carlos Slim), y transportan información, divulgan valores y estructuras jurídicas: se globalizan y vuelven comunes.
El mundo enfrenta un choque de valores democráticos y de derechos humanos desde los grandes polos geopolíticos: Europa, EUA y China. ¿Dónde estar? Cerca de EUA
“Toda civilización se considera a sí misma el centro del mundo y escribe su historia como el drama central de la historia humana.” Samuel P. Huntington